Thursday, July 30, 2009

Diputado Gribaudo, un ladri de aquellos

Va un artículo del diputado Cristian Gribaudo, de Unión PRO, publicado en octubre de 2008, antes de las elecciones legislativas del 28 de junio de 2009. Es notable que de la misma fuerza que batió récords de violaciones de la ley de financiamiento campañas electorales, al protagonizar la campaña publicitaria más cara que se recuerde, surjan estos caraduras que pretendan dar cátedra. Como es usual, con citas inconexas a cosas que suceden en Chile y España. Reliveran antes de leer. Más información sobre este dirigente: http://christiangribado.blogspot.com/

El control del financiamiento politico
Los partidos políticos, pilares de todo Estado democrático, en su función de servir como cauce para la expresión y participación popular, necesitan contar con fondos que les permitan desarrollar su misión. Existen dos tipos de gastos: por un lado, los destinados al cumplimiento de las tareas regulares y habituales, y por otro, los extraordinarios, propios de las campañas electorales. Pero, ¿cómo se financian esos costos?, ¿el financiamiento es público, privado o mixto? El Estado debe ser garante de la sustentabilidad económica de los partidos, con aportes públicos directos, mediante reintegro o reembolsos de fondos, o indirectos, tales como pautas gratuitas de publicidad, excepciones impositivas, e impresiones partidarias. Esta presencia asegura la supervivencia de los partidos y otorga un equilibrio básico en la competencia electoral. Nuestro país adopta un sistema mixto, que combina aportes del Estado y de los particulares. La normativa al respecto (leyes 25.600 y 26.215) es precisa y señala los procesos, por parte del Estado, relativos al control de los gastos.

El marco legal relativo al financiamiento político es pasible de perfeccionamiento, pero la mayoría de los especialistas coinciden en que se lo puede catalogar como de los más avanzados en el mundo. Entonces, ¿por qué las dudas, los cuestionamientos y las denuncias referidas al financiamiento? La respuesta es simple:
fallan los controles, por ende, la ley no se cumple. El problema no radica en la letra de las leyes en vigor, sino en la dudosa independencia y poca credibilidad de la autoridad de aplicación e instituciones encargadas de llevar adelante los respectivos controles, así como en la inviabilidad de su cumplimiento.

Las auditorías que se practican no son eficientes, ya que los organismos no cuentan con suficiente personal especializado, que se dedique exclusivamente a estas tareas. Para traducirlo en cifras, se deben auditar los gastos de campaña de más de 700 partidos y a su vez cumplimentar el control de sus informes de carácter anual. Para ello, el cuerpo de auditores encargados de estas tareas no superan los diez agentes. Resulta evidente que el correcto control y aplicación de la normativa en vigor es imposible.

Los informes resultantes de las auditorías son generalmente manipulados por autoridades con perfil altamente politizado y existe una escasa o nula divulgación de estos datos frente a la sociedad: no se informan los montos, el origen y los destinos correspondientes.

¿Qué hacen otros países? En España, existe el Tribunal de Cuentas, de característica técnica y absolutamente despolitizado, que tiene bajo su órbita la fiscalización externa de las actividades económicas financieras de los partidos políticos. La Comisión Federal de Elecciones, en los Estados Unidos, como agencia reguladora federal, de carácter independiente, con una reputación estricta e implacable en su accionar, tiene a su cargo las fiscalizaciones y los controles de los ingresos y los gastos de los candidatos. Otro ejemplo es la Dirección del Servicio Electoral, de Chile, quienes auditan constantemente a los administradores generales electorales de los partidos.

¿Qué podemos hacer nosotros? Desde Pro hemos presentado, recientemente, un proyecto de ley para propiciar la creación de una oficina nacional de control y seguimiento del financiamiento político, que dependa del Congreso Nacional y cuente con independencia funcional y financiera. Esta actuará en articulación con el Poder Ejecutivo Nacional y el Poder Judicial de la Nación, con el objeto de realizar las auditorías y los controles necesarios que aseguren el cumplimiento de las leyes en vigor. Para garantizar la independencia y el control cruzado necesario en todo agente contralor del Estado, esta oficina funcionará bajo un directorio de seis miembros, de los cuales cuatro serán designados por la Cámara de Diputados de la Nación, propuestos desde los bloques de la oposición.

Este proyecto intenta ser una posible solución para el adecuado funcionamiento de mecanismos de control y seguimiento del financiamiento político-electoral en el país, en la búsqueda de brindar transparencia y legitimidad a la actividad política.

Thursday, July 16, 2009

Vientos republicanos soplan en la Capital

Emocionantes noticias republicanas llegan de la gran Capital, eufórica por el retorno a la función pública, tras haberse ausentado por aparente gripe porcina, del más querido referente popular de los porteños, el Lic. Horacio Rodríguez Larretas; agoras y barrios estallaron de alegría ante el regreso en salud del carismático caudillo ciudadano, incansable luchador por los intereses de Doña Rosa en cada una de sus conversaciones de celular, en cada una de sus diarias reuniones.

La novedad que llenó de alegría a los esperanzados capitalinos es el anuncio de la creación de una nueva policía, que cohabitará con la Federal, de mil miembros. Nuestro sueño de juventud se ha cumplido: tendremos una ciudad policíaca, con miles de canas esparcidos por las calles que competirán entre sí en materia de detenciones, apremios, multas y bastonazos en las canchas. finalmente, todos esos cartoneros y niños de la calle que ponen en peligro mi vida serán vigilados por especialistas formados en la aplicación de diferentes métodos de violencia contra otras personas. Gracias Mauri por darme lo que siempre quise: más y más policías atentando contra mi libertad. Gracias, Vecinos!

Tuesday, July 7, 2009

Ingenuos, idiotas

¿Quién les dijo, ingenuos votantes, que el "diálogo" de los dirigentes políticos es algo deseable, siquiera bueno?

¿Quién, en su sano juicio, puede querer que se concrete la orgía michettista de que "los políticos se junten a resolver los problemas de la gente"? Si se juntan, no va a salir nada nuevo para nosotros. Yo quiero que mis representantes hagan todo lo posible para frenar a la glotona dirigencia, no que hagan "consensos" con ella. Soy moderno, mi democracia es defensa de mis intereses, siempre amenazados por el poder. ¡No sean idiotas, vecinos!